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El coronavirus COVID 19 y la xenofobia que exacerba

Las epidemias como el COVID 19 exacerban la xenofobia y, en un país donde el presidente ha calificado a los migrantes como una “infestación”, el temor que estos sienten de buscar asistencia médica añade peligros para la salud pública.

Así lo han advertido políticos y portavoces de asociaciones latinas, que han expresado en días recientes su preocupación por esta amenaza, además de por las condiciones de salud de decenas de miles de migrantes recluidos en centros de detención.

“Los problemas de acceso al cuidado de la salud pueden alimentar los fervores xenófobos contra los inmigrantes latinos”, afirmó Alexandre White, profesor de Sociología en la Universidad John Hopkins, en Baltimore (Maryland). “Tenemos un sistema del cuidado de la salud restringido y con capacidad para atender a quienes tienen un seguro, lo cual deja al margen a mucha gente en el país”.

El “VIRUS DE CHINA”

El presidente Donald Trump, en un mensaje en su cuenta Twitter, describió al coronavirus como “el virus de China” y alegó que la construcción de un muro a lo largo de la frontera con México, una de sus promesas electorales en 2016, ayudaría a proteger a Estados Unidos de la epidemia.

La noción fue compartida por el jefe de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, de California, quien en su cuenta Twitter se refirió al virus como “el coronavirus chino”, un comentario que ha merecido críticas de diversos frentes.

El director de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), Robert Redfield, en una audiencia en el Congreso se mostró de acuerdo con que es erróneo que se vincule el nuevo coronavirus con China.

Natalia Molina, profesora de historia en la Universidad del Sur de California, recordó que ya en 2014, cuando miles de niños centroamericanos llegaban a la frontera, el representante Phil Gingrey, republicano de Georgia, sostuvo que esos migrantes portaban enfermedades como H1N1, dengue y ebola.

“Es claro que nuestros miedos acerca de la inmigración y de los extranjeros siempre se ha fortalecido por nuestros temores acerca de la enfermedad y la contaminación”, dijo Molina al medio Vox.

EL RIESGO DE LA LEY DE CARGA PÚBLICA

Trump ha ordenado la aplicación de una regla conocida como “carga pública” bajo la cual se le puede negar la obtención de residencia legal permanente en Estados Unidos a inmigrantes que reciban ciertos beneficios gubernamentales.

La congresista por California Norma Torres en una carta enviada al vicepresidente Mike Pence, a quien el presidente Donald Trump puso al frente de la acción gubernamental contra la epidemia, le advirtió que esa medida el gobierno atemoriza a los migrantes.

“Puede hacer que las personas con síntomas prefieran no buscar pruebas y tratamiento médico”, señaló la demócrata. “El Gobierno creó la regla, el Gobierno puede cesarla”.

Por su parte, el legislador Adriano Espaillat, representante por Nueva York, señaló que lo que debe hacerse es aumentar el acceso a las pruebas y servicios.

“Si alguien no tiene documentos, o tiene ‘tarjeta verde’ (green card) pero piensa que no tiene derecho a esos servicios, eso empeorará la situación y nos impedirá encarar el asunto del coronavirus de manera efectiva”, añadió. n

EL MIEDO ENTRE LOS INMIGRANTES

Ese temor a buscar asistencia médica puede aumentar la propagación de la enfermedad en los barrios y comunidades con más población inmigrante, alimentando la noción de que ciertos grupos de población son causa de la epidemia.

“Si uno quiere evitar la propagación de enfermedades contagiosas, hay que asegurarse de que la gente recibe las vacunas, que la gente va a los hospitales y recibe tratamiento”, indicó Molina.

El gobierno del estado de Nueva York movilizó la Guardia Nacional y ha establecido un “área de contención” en torno a la ciudad de New Rochelle, una localidad donde casi el 30 % de los habitantes son latinos y donde ha ocurrido uno de los mayores brotes de coronavirus en el país.

Por su parte, la Unión de Libertades Civiles (ACLU), el Proyecto de Derechos de Inmigrantes en el Noroeste y Servicios Legales Columbia solicitaron al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) la libertad bajo palabra de cualquier inmigrante detenido que sea mayor de 60 años de edad, embarazadas o personas con otras condiciones de salud.Los grupos señalaron que las personas confinadas son particularmente vulnerables antes los brotes epidémicos.