La familia Guillén exige al Congreso que investigue la muerte de la soldado

Jorge A. Bañales/ EFE News

Los familiares de la soldado Vanessa Guillén, desaparecida hace dos meses, exigieron este miércoles una investigación del Congreso después de encontrarse restos humanos que podrían ser los de la joven y de que un soldado de la misma guarnición de Fort Hood (Texas) se suicidó cuando la policía iba a interrogarlo como sospechoso del caso.


«Hemos perdido una vida, una hermosa soldado joven», dijo la abogada de la familia Guillén, Natalie Kahwam, en una conferencia de prensa en Washington. «Ella no está con nosotros».

Mayra Guillén, hermana de Vanessa, exigió una investigación por parte del Congreso sobre las circunstancias de la muerte de la soldado, que había denunciado a sus allegados acoso sexual por parte de superiores de la base.

Las autoridades de Texas suspendieron este martes la búsqueda de Guillén después que se hallasen restos humanos cerca de la localidad de Little River Academy, a una media hora de viaje desde Fort Hood.

Tim Miller, de Equusearch Texas, dijo a la televisión que los restos se hallaron en una tumba de poca profundidad cerca del río León, un sector que la semana pasada ya fue inspeccionado siguiendo una pista en la búsqueda de la soldado. 

Guillén, de 20 años de edad, fue vista por última vez en un estacionamiento de la base. Las autoridades hallaron las llaves de su vehículo, su billetera y tarjeta de identificación en la armería de la base donde ella había estado haciendo ejercicio, pero su teléfono todavía no se ha encontrado.

Aunque la confirmación de que los restos hallados son los de la soldado demorarán varios días en llegar, la familia cree que «el cuerpo de Vanessa Guillén fue encontrado», dijo la abogada.

La conferencia de prensa de los familiares de Guillén ocurrió pocas horas después que el Departamento de Policía de Killeen, en Texas, informase «un individuo de interés en el caso de Guillén», que era un soldado en servicio activo, se suicidó cuando los agentes policiales iban a hablar con él.

«Él se suicidó y no sabemos por qué», dijo Mayra Guillén, hermana de la soldado. «Esta persona que ahora se suicidó fue capaz de reírse en mi cara el primer día que llegué a la base para preguntar por mi hermana. No entiendo cómo fueron capaces de mentir desde el primer día».

«Pero no fue solo él, hay más», añadió Mayra Guillén. «Y qué casualidad que hoy se suicida para que no encontremos quién es culpable. Todo Fort Hood es culpable».

La División de Investigaciones Criminales (CID, en inglés) del Ejército indicó en un comunicado que «un sospechoso está muerto tras quitarse la vida en Killeen y una civil sospechosa fue arrestada por los Texas Rangers en relación con la desaparición de la soldado Vanessa Guillén».

CID indicó que no se divulgará el nombre del supuesto suicida hasta que sus familiares sean notificados, y añadió que la sospechosa civil es esposa de un exsoldado de Fort Hood «y se encuentra bajo custodia en la cárcel del condado Bell a la espera de ser encausada por las autoridades civiles».

Lupe Guillén, otra hermana de la soldado desaparecida, sostuvo que las autoridades militares «nos mintieron en la cara día a día».

«Mi hermana fue acosada sexualmente y nada se hizo al respecto», agregó. «En dos meses no tuvimos respuestas. Nos han mentido una y otra vez. Tomaron a mi hermana como si fuera un chiste».

Khawam indicó que la familia quiere que el Congreso, la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) u otra agencia federal se haga cargo del caso, ya que los militares «están encubriéndose los unos a los otros».

La abogada y la representante demócrata y exmilitar Tulsi Gabbard enfatizaron que este caso expone la urgencia de reformas en la manera que las Fuerzas Armadas reciben, investigan y resuelven los casos de acoso y abuso sexual.

El Departamento de Defensa informó a fin de mayo que las denuncias de acoso y abuso sexual aumentaron un 3 %, al pasar de 6.326 en el período fiscal 2018 a 7.825 en el período fiscal 2019, con el 60 % de los casos denunciados entre miembros de las fuerzas militares.

Del total de denuncias 3.219 ocurrieron en el Ejército, 1.774 en la Marina, 1,683 en la Fuerza Aérea, y 1.149 en la Infantería de Marina. EFE News