Algunos agricultores en el sur de Nueva Jersey no permitirán que a los trabajadores temporeros les hagan las pruebas del COVID-19

IAN T. SHEARN | 3 de julio de 2020 | NJ Spotlight

El rechazo a las pruebas se produce justo cuando la población de trabajadores migrantes comienza a aumentar abruptamente, con la llegada de hasta 10,000 trabajadores procedentes de estados donde han aumentado los casos de COVID-19

Un obstáculo ha surgido en la campaña del estado para realizar las pruebas del COVID-19 a los miles de trabajadores migrantes que cosechan frutas y verduras en las granjas de Nueva Jersey: un número creciente de productores se niegan a permitir que los profesionales de la salud evalúen a los trabajadores temporales que han contratado.

El Departamento de Salud del estado afirmó que algunos agricultores no están participando en el programa de pruebas, no obstante no reveló cuántos de ellos y sus ubicaciones. Personas familiarizadas con la campaña en las comunidades agrícolas señalan que varias docenas de productores están entre los que se niegan a realizar las pruebas, la mayoría en el condado de Cumberland y recientemente seis productores de arándanos en el condado de Atlantic, según dos personas con información sobre la campaña para las pruebas.

Esta situación se presenta en el momento en que la población de trabajadores temporeros de Nueva Jersey se ha incrementado dramáticamente. Durante las últimas dos semanas, se estima que entre 6,000 y 10,000 trabajadores migrantes han estado llegando al estado para recoger y empacar arándanos. Y los trabajadores llegaron después de cosechar fruta en granjas en Florida, Georgia, Carolina del Norte y otros estados con tasas crecientes de COVID-19. El gobernador Phil Murphy advirtió a las personas que vienen a Nueva Jersey de tales estados que necesitan ponerse en cuarentena durante dos semanas.

 “Somos conscientes de que algunas granjas y productores han optado actualmente por no participar en la iniciativa de las pruebas”, dijo la portavoz del DOH, Nancy Kearney, en una declaración escrita. “Los departamentos de Salud, Agricultura y Trabajo y Desarrollo Laboral, junto con los FQHC, están trabajando de la mano para afinar nuestros esfuerzos de divulgación para obtener los mejores resultados posibles. El Secretario de Agricultura del estado está enviando cartas a los agricultores, y … la Oficina Agrícola de Nueva Jersey también se está contactando con los agricultores para enfatizar la importancia de que los trabajadores se hagan la prueba”.

Cumplimiento no obligatorio

De acuerdo a la iniciativa lanzada en mayo por la Comisionada de Salud del estado, Judith Persichilli, los centros de salud locales con calificación federal (FQHC, por sus siglas en inglés) ofrecen a todos los agricultores pruebas gratuitas para sus trabajadores. Pero los agricultores no están obligados a cumplir con esta iniciativa, y pueden rechazar las pruebas, lo que está ocurriendo en algunos casos. Esto contrasta con los centros de cuidado a largo plazo donde las pruebas son obligatorias para los pacientes y el personal.

Un proyecto de ley (The Farm Worker Epidemic Health and Safety Act) recientemente propuesto por las Senadoras Estatales Teresa Ruiz (D-Essex) y Nilsa Cruz-Pérez (D-Camden, Gloucester) requeriría, entre otras cosas, tales pruebas para todos  los trabajadores migrantes estacionales.

“Si esto es lo que está sucediendo, esto es una situación irrazonable”, dijo Ruiz. “Estamos en medio de una pandemia. No sé por qué un productor responsable no permitiría que sus trabajadores fueran examinados … Esto simplemente subraya por qué necesitamos requisitos obligatorios, en lugar de medidas sugeridas por el estado”.

Hasta el jueves, los trabajadores de salud de cuatro FQHC, en asociación con el Departamento de Salud del estado, habían evaluado a 3.900 trabajadores agrícolas estacionales, principalmente en el sur de Nueva Jersey, con 193 resultados positivos, según Kearney. Esa es una tasa de alrededor del 5%, por debajo del 11.7% del mes anterior y aproximadamente un tercio del promedio estatal. El Departamento de Salud rechazó una solicitud para proporcionar un desglose de los resultados de las pruebas por condado.

 Y si bien la disminución de la tasa de infección parece prometedora, la noticia de que algunos productores se niegan a participar en el programa de pruebas es inquietante para algunos en la primera línea de combate de la enfermedad.

“Esto podría ser un desastre para la salud pública”, dijo la doctora Lori Talbot, ex directora médica de FQHC y actualmente médica privada del condado de Cumberland, que trata a los trabajadores migrantes y sus familias. “La negación del acceso a las pruebas a los trabajadores es un comportamiento escandaloso y pone en riesgo muchas vidas, incluida la salud del agricultor y su familia. Los centros de salud deben tener acceso inmediato a estos trabajadores y los agricultores deben dejar de obstaculizar las pruebas”.

Jessica Culley, coordinadora general de CATA, un grupo de defensa de trabajadores migrantes, dijo que “esperábamos que algunos se resistieran cuando el estado emitió las pautas de seguridad que no exigen que las pruebas fueran obligatorias, pero el número actual es alarmante”.

COVID-19 y la capital mundial del arándano

La temporada de cosecha de arándanos es corta e intensa, unas ocho semanas.

Nueva Jersey produce alrededor de 40 millones a 50 millones de libras de arándanos anualmente, generando ingresos de $ 60 millones a $ 70 millones. Alrededor del 80% de la cosecha en el estado proviene de 56 granjas en el Condado de Atlantic, las cuales todas se encuentran dentro o en las afueras de Hammonton, que se denomina a sí misma como “La Capital Mundial de los Arándanos”.

“La prueba es algo que el trabajador debe decidir; nadie puede obligar a alguien a hacerse la prueba”, dijo el presidente de New Jersey Farm Bureau, Peter Furey. “Además, puede haber otras formas de medidas preventivas de salud además de las pruebas que se están realizando. Creemos que la educación e información sobre salud es un requisito previo a la consideración de realizar las pruebas”.

Murphy emitió un aviso de viaje el 24 de junio, solicitando a todas las personas que viajan desde 16 estados con una alta tasa de casos confirmados de COVID-19, que se pongan ellos mismos en cuarentena por un período de 14 días. Esos estados incluyen Florida, Georgia y Carolina del Norte, de donde proviene la abrumadora mayoría de los migrantes que vienen a Nueva Jersey cada año a trabajar en las granjas de arándanos.

“Esta es una población muy vulnerable, que vive en condiciones de hacinamiento y es transportada en camionetas y autobuses”, dijo el doctor Talbot. “Muchos de ellos también llegaron recientemente desde estados del sur con tasas muy altas de casos de COVID”.

No se sabe cuántos de esos trabajadores, si alguno, han sido puestos en cuarentena desde el aviso de viaje de Murphy.

Esta historia fue escrita y producida por NJ Spotlight. Se está republicando bajo un acuerdo especial de intercambio de contenido de NJ News Commons relacionado con la cobertura de COVID-19. Para leer más, visite njspotlight.com. Esta historia fue traducida al español por Reporte Hispano y es proporcionada por el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair.