Y 120 años después los Juegos Olímpicos llegan a Sudamérica

Han tenido que pasar 120 años para que los Juegos Olímpicos, restaurados en 1896 por el barón Pierre de Coubertin entre miradas escépticas y convertidos hoy en la primera fiesta universal, hagan su primera parada en Sudamérica, donde Río de Janeiro actuará de anfitrión el próximo agosto.



Los Juegos de Río, cuyos últimos preparativos sorprenden a Brasil en medio de una crisis económica y política preocupante, marcarán el ritmo del deporte mundial en 2016, sin que el fútbol, pese a celebrar esta temporada Eurocopa y Copa América, pueda hacerles sombra.



Los campeonatos mundiales, continentales y preolímpicos de distintas disciplinas que se disputarán en los próximos meses tendrán menos importancia por sus propios títulos que por su carácter preparatorio o clasificatorio para los Juegos.



Sudamérica se incorpora al mapa olímpico con unos Juegos que poco tendrán que ver con sus predecesores, los de Pekín 2008 y Londres 2012.

Para empezar, la fisonomía de Río de Janeiro impondrá su ley y obligará a repartir los estadios por cuatro zonas, distantes entre sí: Barra, Deodoro, Maracaná y Copacabana.



El Parque Olímpico estará en Barra de Tijuca, pero por primera vez desde Atlanta’96 sus instalaciones no incluyen el estadio más importante, el Olímpico de atletismo, que está próximo a Maracaná, donde a su vez se celebrarán las ceremonias de apertura y clausura.



A la lista de míticos escenarios mundiales que ya han sido olímpicos, como el río Sena, la Gran Muralla o la hierba de Wimbledon, se unirán este verano el propio Maracaná, la playa de Copacabana (voley) o el Sambódromo (tiro con arco y llegada del maratón).



El golf y el rugby a siete son las novedades en el programa deportivo de los Juegos de Río (5-21 de agosto), que reunirán a más de 10.000 deportistas.

Usain Bolt, Michael Phelps, Kobe Bryant o Roger Federer pueden vivir en la ciudad brasileña su última experiencia olímpica.



Con un presupuesto de 1.900 millones de dólares que ha debido recortar en 520, el comité organizador intentará presentar unos Juegos “más que decentes” pero inevitablemente austeros.

Solo la ceremonia de inauguración costará diez veces menos que la de Londres 2012, un déficit que los brasileños intentarán compensar con su “creatividad”, dicen los responsables.



Algo antes de los Juegos, la Eurocopa de fútbol congregará del 10 de junio al 10 de julio en Francia a 24 selecciones -más que nunca- en busca de un título continental que en 2008 y 2012 ganó España.



El vigente campeón se las verá con República Checa, Turquía y Croacia, por ese orden, en la primera fase. Junto a España, los favoritos son los de siempre: Francia, Alemania, Italia, Inglaterra.., quizás con el añadido de Bélgica.



Al otro lado del Atlántico no tocaba Copa América en este 2016, tras la disputada en 2015 en Chile. Pero la conmemoración del centenario de aquella primera edición celebrada en Argentina en 1916 ha llevado a la CONMEBOL y la COCACAF a convocar una edición especial, que se jugará en Estados Unidos del 3 al 26 de junio.



Las detenciones de dirigentes de ambos organismos tras las investigaciones por corrupción abiertas a la FIFA en Estados Unidos y Suiza hicieron temer por una posible suspensión del torneo, pero 2015 acaba con la Copa confirmada para esas fechas.



A los circuitos profesionales que acaparan la atención cada temporada -tenis, fórmula uno, NBA, golf, esquí, ciclismo…- y a fijos como el Mundial de hockey sobre hielo, esta vez en mayo en San Petersburgo y Moscú, se une al calendario de 2016 una cita siempre apasionante, el mundial de ajedrez. Del 10 al 30 de marzo será el torneo de candidatos, también en Moscú, y el Mundial entre el ganador y el genio noruego Magnus Carlsen se disputará “en el último cuarto del año”, según la FIDE, en sede aún por decidir.

Será también 2016 año de Copa Ryder. La cita bienal entre Europa y Estados Unidos recalará en el Hazeltine National Golf Club de Chaska (Minnesota, EE.UU.), donde a partir del 30 de septiembre el equipo local, capitaneado por Davis Love III, intentará arrebatar al europeo, conducido por el norirlandés Darren Clarke, la copa que se ha quedado en el viejo continente en las tres pasadas ediciones. Y en ocho de las diez últimas.



Gran parte de la atención deportiva del año 2016 estará inevitablemente en los despachos, cuando no en los tribunales.

El desenlace de las crisis abiertas en la FIFA y en la IAAF y la petición de entrada en el programa olímpico de cinco nuevos deportes -kárate, surf, escalada, béisbol/sóftbol y skateboard- son algunos asuntos pendientes que se resolverán en las próximos meses.