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Como las elecciones, el Censo 2020 es “el poder y la voz” de latinos en EEUU

La campaña del Censo 2020 para la comunidad hispana, el 18,3 % de la población de Estados Unidos, enfatizó que el conteo decenal es tan crucial para los hispanos como lo es su participación política en las elecciones presidenciales de noviembre de este año.

“Es tu poder, es tu voz en tu comunidad local”, subrayó en rueda de prensa Stephen Buckner, subdirector de Comunicaciones de la Oficina del Censo de Estados Unidos, al recordar que del proceso dependen los recursos federales que se destinan a salud, educación y otros rubros, y la representación política de cada jurisdicción.

La importancia de que todos los hispanos sean contados se refleja además en un presupuesto de 50 millones de dólares para la campaña publicitaria para esta minoría, el 20,5 % del total de la partida, según explicó Carlos Alcázar, cofundador de Culture ONE World, la empresa a cargo de llegar a la comunidad latina.

Con frases como “Soy cada latino que cuenta en el país”, “Tu información está protegida” y “No se puede compartir con la migra”, los mensajes institucionales de televisión, digitales, impresos y de vallas publicitarias buscan no solo mostrar la diversidad de los hispanos sino la “confidencialidad” que implica el procedimiento gubernamental.

Están también especialmente encaminados a la población indocumentada y a sus familias, que temen que su estatus migratorio, direcciones de vivienda y otros datos personales lleguen a otras agencias federales, especialmente de inmigración, o a las policías locales.

Compartir esos datos sería un crimen, que es multado hasta con 250.000 dólares y conlleva incluso hasta 5 años prisión porque está prohibido por la ley, explicó Erika Becker-Medina, jefa de la Oficina de Coordinación de Comunicaciones del Censo Decenal para los hispanos.

A partir del 12 de marzo y durante ocho días los hogares comenzarán a recibir información sobre cómo responder el censo por internet, por correo o por teléfono, y entre mayo y julio los censistas comenzarán a visitar los hogares que no hayan participado aún.

Por otro lado, Becker-Medina hizo un llamado especial a hacer contar a los menores de 5 años, que “históricamente” han quedado por fuera del proceso. Explicó que esta situación ocurre ya sea porque los padres no entendían la información porque no era en su idioma o porque, por ejemplo, provienen de familias separadas en las que la custodia de los menores es compartida.

El censo de este año tendrá información en 13 idiomas, incluido el inglés, que cubren el 99 % del total de la población del país, entre ellos español, portugués y creole. Cerca de 13 millones de hogares (9 %) del país recibirán invitaciones bilingües inglés-español.

Buckner por su parte enfatizó que la campaña busca en particular atacar la información fraudulenta y la desinformación, mucha de ella a través de las redes sociales, no solo en texto sino en fotos y vídeos. Para ello, dijo que la agencia federal ha hecho alianzas con Facebook, Google, Twitter y Pinterest, entre otras plataformas, para detectar y erradicar esta información falsa.

El portavoz advirtió, sin embargo, que la “exactitud” del censo depende de los censados, de su plena participación.

Buckner dijo que además de la desinformación malintencionada, hay desconocimiento de qué es el Censo y para qué sirve.

Subrayó además que aún existe la creencia de que el conteo es solo para los ciudadanos estadounidenses. “Es para cualquiera que viva” en el país, enfatizó.Reconoció que la comunidad latina, con unas 60 millones de personas actualmente, es una de las más susceptibles de no ser contada, y en ese sentido dijo que “es baja la confianza en el Gobierno”. La Oficina del Censo advirtió, por otro lado, que el Censo no solicita dinero ni donaciones, ni pregunta número de Seguro Social, afiliación política o datos financieros de cuentas o tarjetas de crédito.