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De vivir el “sueño americano”, a descubrir que son invisibles para el gobierno

Kleibeel Marcano / Reporte Hispano

La comunidad inmigrante entre la más afectada y sin ayudas

Senadores proponen insuficiente fondo de asistencia en respuesta a Fondo de Ayuda solicitado para los trabajadores inmigrantes indocumentados

• Organizaciones ofrecen pequeñas ayudas a la comunidad inmigrante

A principios del año Rigoberto Mejía logró comprar una casa para su familia. Después de estar viviendo en este país por más de 30 años, este hondureño por fin puedo alcanzar parte del llamado sueño americano: tener su propia vivienda.

Su familia gasto todos sus ahorros para adquirir la casa en Rockaway, en el condado de Morris.  Su situación se considerada buena. Tenía un trabajo estable en construcción, su esposa trabajaba en un cafetería y sus hijos estaban en el colegio. Todo parecía marchar muy bien, no necesitaba de la ayuda de nadie para seguir progresando.

Pero a principios de febrero su mundo cambió. La pandemia del COVID-19 comenzó a extenderse en Estados Unidos. Presenció como varios clientes de la empresa donde trabajaba suspendieron los trabajos de remodelación de viviendas. Su patrón se quedó sin clientes y no tuvo otra opción que despedir a sus empleados. 

La cafetería donde trabajaba su esposa, el la Ruta 10 a la altura de Morris Plains, comenzó a perder sus clientes. A su señora primero le bajaron el número de horas laborales, pero a los pocos días quedó desempleada. La pérdida del trabajo de ambos fue el primer golpe del año para esta familia.

Durante la semana de San Valentín,  su hija Valery de 13 años, quien había estado en contacto con una amiga que recién había llegado de Italia, comenzó a sentirse muy mal: dolor en el cuerpo, tos seca, malestar en el pecho, dificultad para respirar. La trasladaron al hospital de Morristown y, a pesar que presentaban todos los síntomas del COVID-19, el personal médico se negó ha realizarle la prueba del COVID-19 alegando que los niños no contraen esta enfermedad. A las pocas horas fue enviada de nuevo a su casa.

Pocos días después, Rigoberto, su esposa y su otro hijo de cinco años también presentaron los síntomas del COVID-19. En esta oportunidad en el hospital si les hicieron las pruebas a todos y confirmaron que habían contraído la enfermedad.

A Rigoberto, a quien sus niveles de oxígeno en la sangre llegó a reducirse al 75% le propusieron dejarlo hospitalizado, pero al ver en el hospital tantas personas gravemente enfermas y algunos fallecidos por el virus, prefirió regresar con su familia a su casa. “Si me iba a morir, prefería morirme en mi casa junto a mi familia”, dijo el hispano.

Rigoberto Mejía, junto a su esposa y sus dos hijos. Pese a pagar impuestos por 29 años no han recibido ningún tipo de ayuda del gobierno durante la pandemia.

El segundo golpe para esta familia fue muy fuerte.

Toda la familia permaneció durante tres semanas confinados en su vivienda, sin dinero y sin trabajo. Gracias a la generosidad de sus amistades y de miembros de la organización Viento del Espíritu (Wind of the Spirit),  y de la iglesia a la que asisten, quienes le llevaron comida y medicina durante el encierro, la familia pudo subsistir. “La gente nos ayudó mucho, le estamos muy agradecido”.

A finales de marzo escucharon la noticia de que el gobierno aprobó un paquete de estímulo fiscal que incluye el pago de $1200 por cada individuo que reside en el país y $500 por cada hijo. Se emocionó. Esta ayuda económica le permitiría comprar alimentos y pagar algunas de las deudas que se les estaban acumulando ya que la crisis los agarró sin dinero por el pago de la inicial de la casa, y no había podido aplicar al desempleo por lo sobrecargado que esta el sistema para aplicar a este beneficio.

Durante 29 años ha estado pagando religiosamente sus impuestos. Como beneficiario del Estatus de Protección Temporal (TPS), cuenta con un permiso de trabajo y un número de Seguro Social. Sus hijos son nacidos en Estados Unidos, y su esposa usa un Número de Identificación Individual de Contribuyente (ITIN) en la declaración conjunta de impuestos.

Ilusionado llamó a líderes de la organización Viento del Espíritu para pedirles más información sobre el programa. A los pocos minutos, la desilusión lo invadió. Pese a pagar impuestos por tres décadas y que sus hijos son ciudadanos de este país. Ellos no recibirán nada. No califican a la ayuda porque su esposa carece de un número de Seguro Social. 

Este tercer golpe les hizo sentirse ciudadanos de segunda, discriminados, derrotados, invisibles para un país que depende del trabajo de los inmigrantes para poder mantener su economía.

“Para mi esto es una discriminación, un castigo a los inmigrantes, a los hijos de inmigrantes nacidos aquí. No es justo que por ser una minoría nos excluyan”, señaló Mejía.

PIDEN AYUDA AL GOBIERNO ESTATAL

Mejía, al igual que miles de familias mixtas donde uno de los miembros carece de un estatus legal, y más de 10 millones de inmigrantes indocumentados quedaron fuera de la ayuda federal. 

Muchos de los trabajadores indocumentados o en familias mixtas son considerados trabajadores esenciales, ya que laboran en  ocupaciones relacionadas con la alimentación, desde los mercados a los restaurantes, las granjas y las plantas de procesamiento de alimentos, además de laborar en almacenes de depósitos (Warehouse) y como conductores de camiones y autobuses, entre otros.

En Nueva Jersey, las organizaciones comunitarias, religiosas y pro inmigrantes, que reconocen que la  administración del presidente  Trump, que se ha caracterizado por su posición antiinmigrante, no ofrecerá ayuda a esta comunidad, han hecho un llamado al gobernador Phil Murphy y a los legisladores estatales para que presten asistencia a los inmigrantes.

Unas 70 organizaciones han solicitado al gobernador crear un Fondo de Emergencia para Personas Excluidas y sus Familias. Brian Lozano, de Viento del Espíritu, explicó que este fondo proporcionaría un reemplazo de los ingresos para los trabajadores inmigrantes indocumentados y sus familias que perdieron su trabajo y están excluidos de los beneficios de desempleo, y un pago de estímulo para los contribuyentes excluidos del estímulo federal. 

Las organizaciones proponen que el fondo otorgue un pago de $600 a las familias indocumentadas y excluidas de las ayudas. Este monto representa el promedio semanal que ganan estos trabajadores durante las condiciones laborales normales.

El gobernador no se ha comprometido ha dar ayuda a los trabajadores inmigrantes excluídos de la asistencia federal (Pool photo by Michael Mancuso | NJ Advance Media for NJ.com)

Las organizaciones resaltan que los inmigrantes indocumentados en Nueva Jersey contribuyen con aproximadamente 604 millones en impuestos estatales y locales y 1.1 mil millones en impuestos federales, según un estudio de la organización New American Economy Project.

El fondo funcionaría como el establecido por el gobernador de California, Gavin Newson, quien designó 75 millones para otorgar un subsidio de $500 dólares a los trabajadores indocumentados que no califican por desempleo.

Pero la propuesta de la creación del fondo en Nueva Jersey hasta ahora no ha cobrado impulso. El gobernador Murphy en su conferencia de prensa el 23 de abril dijo estar abierto a la idea de otorgar los $600 a los inmigrantes, pero sin embargo no se comprometió ha crear este fondo.

Murphy ha señalado reiteradamente en sus conferencias de prensa diaria sobre la situación del COVID-19 en el estado que Nueva Jersey se encuentra en una grave situación financiera y, ha hecho un llamado al gobierno federal para que otorgue a los estados asistencia financiera para evitar un despido masivo de empleados públicos y la reducción o eliminación de programas estatales.

PROYECTOS DE LEY INTENTAN AYUDAR

A nivel nacional, los demócratas en el congreso propusieron el 12 de mayo un nuevo paquete de estímulo de más de tres billones de dólares, en el que además de brindar ayuda a los estados y gobierno locales, incluiría subvenciones a los inmigrantes indocumentados que han pagado impuesto usando un número ITIN. El proyecto establece ayudas de hasta $6,000 por familia.

Pero el proyecto ha sido rechazado de pleno por el senado federal controlado por los republicanos, quienes argumentan que no es necesario ya que los estados han comenzado a abrir sus economías. Por ahora son escasas las probabilidades de que se apruebe.

A nivel estatal, el pasado 11 de mayo los senadores Teresa M. Ruiz y Nicholas Scutari introdujeron un proyecto de ley (S-2480) en el Comité de Presupuesto y Apropiaciones para proveer asistencia en dinero en efectivo a las personas que usan un ITIN para declarar sus impuestos.

La Senadora Teresa M. Ruiz introdujo el proyecto de ley S-2480 que establece crear un fondo para ayudar a una pequeña parte de los inmigrantes en el estado que pagan impuestos usando un número ITIN.

El proyecto de ley requeriría que el Departamento del Tesoro emita un pago único a los contribuyentes del ITIN, priorizando primero a las familias con niños. El proyecto de ley asigna $ 35 millones para el programa, que podría ayudar hasta 35,000 residentes.

“Si vamos a discutir la reapertura de Nueva Jersey, debemos tener una conversación honesta sobre cómo esta crisis ha impactado a nuestra comunidad de inmigrantes. Trabajan en todas las industrias y en todas las regiones de nuestro estado. Si bien solo ayudaría al 25 por ciento de las personas que usan ITIN, esta legislación de alivio brinda a Nueva Jersey la oportunidad de intervenir y comenzar a ayudar donde el gobierno federal ha fallado”, dijo la senadora Ruiz en un comunicado.

Unos 139,751 personas en NJ utilizan un ITIN para declarar sus impuestos. De aprobarse esta ley sólo un máximo de 35,000 personas  se beneficiarían de la ayuda, según el comunicado.

Nadia Marin Molina, de la Red Nacional de Jornaleros y Jornaleras, dijo en relación al proyecto de ley S-2480  que “cualquier ayuda es un buen paso, pero la realidad es que los trabajadores indocumentados dan un aporte muy grande en el estado, por lo que el fondo debe ser algo justo que ayude a toda la comunidad y no sólo a un pequeño porcentaje de personas”.

Una de las pocas ayudas del gobierno se les otorgará a las familias con hijos en las escuelas que reciben comidas gratis o a precios reducidos. Estas familias recibirán por correo en las próximas semanas una tarjeta “Pandemic-EBT” con $416.10 que debe ser utilizada para comprar alimentos a los estudiantes durante el actual cierre de las escuelas. 

El Departamento de Servicios Humanos del estado confirmó que las familias de inmigrantes indocumentados o con estatus mixto y que tienen hijos en las escuelas son elegibles para este beneficio.

Por otra parte, otros proyectos de ley que analiza la legislatura estatal para ampliar los programas de ayuda no contemplan incluir a los inmigrantes indocumentados.

Un ejemplo es el proyecto de ley (A-3956) que establece un programa de asistencia de alquiler de emergencia temporal para inquilinos residenciales que han sufrido una pérdida de ingresos debido a la crisis COVID-19. 

A este programa no calificarán los inmigrantes indocumentados ya que la asistencia cuenta con fondos federales que prohíbe la participación de personas sin un estatus legal, confirmó un vocero de la oficina de prensa del Departamento de Relaciones con la Comunidad. 

De igual modo, el proyecto de ley para enmendar el programa Work First New Jersey (WFNJ) que brinda asistencia monetaria temporal y otros servicios de apoyo a las familias necesitadas tampoco incluye la elegibilidad de los inmigrantes sin papeles, ya que parte de los fondos provienen el gobierno federal. 

ALGUNAS OPCIONES DE AYUDA DISPONIBLE

Además de los bancos de alimentos por todo el estado y el apoyo que brindan organizaciones religiosas y locales en la mayoría de los pueblos y ciudades del estado, varias organizaciones han creado fondos para ayudar a los inmigrantes que no han recibido asistencia del gobierno. Para ello están solicitando donativos a personas particulares, organizaciones y empresas privadas.

Los residentes de los condados del norte de Nueva Jersey, sin importar su estatus migratorio,  pueden aplicar a ALICE Recovery Fund, gestionado por United Way, haciendo click aquí o llamando al 973.993.1160, x700 o escribiendo a ALICEfund@UnitedWayNNJ.org.

En la mayoría de ciudades y pueblos del estado hay organizaciones e iglesias ayudando con comida y otras necesidades a la población, sin importar el estatus legal.

De igual modo, la Alianza Nacional de Trabajadoras Domésticas, que incluye también a las niñeras, trabajadoras de limpieza o que cuidan enfermos, ofrece hasta $400 en asistencias a estas trabajadoras, sin importar su estatus migratorios. Para aplicar pueden hacer clic aquí

Mission Asset Fund creó el fondo para familias inmigrantes que no recibieron ayudas del gobierno. El fondo proveerá hasta $500 a cada familia necesitada. Para mayor información haga clic aquí.

La Asociación de Abogados Hispanos de Nueva Jersey y su fundación crearon el Fondo para Familias Indocumentadas COVID19, el cual está repartiendo tarjetas de regalo (gift card) de supermercados a familias inmigrantes necesitadas. Para más información haga clic aquí.

Para los trabajadores cuyos ingresos se basan en propinas, como trabajadores de restaurantes, servicio de envío, entre otros, la organización One Fair Wage  ha creado un fondo para ayudarlos, sin importar su estatus migratorio. Para aplicar haga clic aquí.

La organización  American Friends Service Committe, está recolectando dinero para ayudar a las familias en necesidad, incluyendo inmigrantes indocumentados. Para mayor información haga clic aquí

El Centro de Trabajadores de Lavanderías (Laundry Worker Center) creó un fondo de respuesta para la Emergencia Covid-19 para los trabajadores de esta industria. Información en este link.   

Make the Road NJ informó que distribuirá asistencia en dinero en efectivo, principalmente a sus miembros que no han recibido asistencia, pero la ayuda también está abierta a todos los inmigrantes. Para mas información haga clic aquí.

La organización New Labor, con 20 años trabajando por los trabajadores de bajos ingresos en el estado, esta ofreciendo apoyo económico a sus miembros y otros trabajadores en necesidad. Para mayor información haga clica aquí.

Por su parte, el Movimiento Cosecha está colectando fondos para distribuirlos entre las familias inmigrantes que no han recibido ayuda. Más información aquí. De igual modo la organización Viento del Espíritu colecta fondos para ayudar a las familias inmigrantes

Para los residentes del condado de Monmouth la organización  Interfaith Neighbors  está proveyendo asistencia financiera a través de su fondo de asistencia de emergencia. Para mayor información  pueden llamar al (732) 775-0525, donde pueden dejar mensajes que luego serán devueltos.

En el sur del estado, el Comité de Apoyo a los Trabajadores Agrícolas (CATA) que trabaja principalmente en defensa de los trabajadores agrícolas en el sur de Nueva Jersey, creó un fondo de solidaridad para distribuir ayuda financiera a estos trabajadores. Para más información haga clic aquí.

Para los familias y dueños de negocios en Princeton, se creó el Princeton Children’s Fund Coronavirus Emergency Relief Fund que provee ayuda a los residentes de esta localidad. Para más información haga clic aquí.

El NAKASEC (National Korean American Service & Education Consortium, Inc) creó un fondo de emergencia para ayudar con $500 a los Coreanos/Asiáticos Americanos que no calificaron para las ayudas del gobierno. Para más información haga clic aquí.

La ayuda que ofrecen las instituciones privadas y las organizaciones comunitarias es mínima y no alcanza para todos los trabajadores inmigrantes que contribuyen al país. Es fundamental el apoyo del estado y el gobierno federal. Sin embargo, pese a ser trabajadores esenciales en esta crisis, son invisibles para el gobierno al momento de otorgar ayudas. 

Esta historia fue parte del proyecto COVID-19 Reporting Fellowshipconlos medios étnicos y comunitarios de NJ del Centro de Medios Cooperativosde la Universidad Estatal de Montclair.