El eclipse en New Jersey fue una fiesta para todos

No importó que no se viera el fenómeno completo, ya se sabía que en Elizabeth como en Newark y otras ciudades de New Jersey se vería al 90% del eclipse solar, para todos fue un lunes de fiesta. 

Para la septuagenaria colombiana Graciela Álvarez era la primera vez que veía un eclipse solar en su vida y la fecha del lunes 8 de abril le quedará marcada para siempre.

“Por lo menos no me voy a morir sin haber visto un eclipse solar,” dijo Graciela que estaba acompañada de una amiga de la edad de oro, contenta por ver el fenómeno astral en compañía de amigas, amigos y visitantes del  centro One Community One Family, ubicado en la 250 2nd St de la ciudad de Elizabeth.

Álvarez se quejó de la imprudencia de algunas personas que salieron a ver el eclipse sin protección adecuada para los ojos.

“Mire usted al frente” dijo señalando a un vecino que desde la escalera de su casa tomaba fotos desde el móvil y sin gafas protectoras “No es por el teléfono, que se malogre es lo de menos, el problema va a ser cuando no pueda ver, cuando los ojos se le nublen”.

En el patio del centro, donde destacaban narcisos naranjas y tulipanes rojos, en medio las camas que se utilizan para cultivar pimientos, tomates, cuando la estación sea propicia, una multitud se hizo presente para avistar el eclipse.

Probablemente Marlen Paredes, de origen mexicana, haya sido la única persona del lugar en haber avistado un eclipse en el pasado, y el que vió en el estado Jardín no la defraudó.


“En el año 2017 vi el eclipse solar de California, pero un poco que me defraudó porque ese día había muchas nubes y no se pudo apreciar muy bien. El de hoy lo pude apreciar mucho mejor,” dijo Marlen. 

Para Iliana Chevres, voluntaria del centro que celebraba con otras dos compañeras y personas envejecientes que reciben servicios en esa sede, fue un espectáculo memorable.

“Fue muy bueno haber participado de esta jornada, no solamente para mí, sino para todas las personas que llegaron: los envejecientes que pasaron un momento interesante, porque les dimos una guía que detallaba paso a paso lo que iba a suceder, además se instaló una televisor de pantalla gigante para que vieran cómo se desarrollaba el eclipse solar desde Mazatlán en México hasta el Canadá, y hubieron refrescos, pop-corn, café, galletas, que se compartió con todos, incluyendo niños, niñas, jóvenes y adultos de nuestra comunidad,” dijo Chevres.

Elizabeth fue uno de los sitios donde hubo un gran entusiasmo por presenciar el fenómeno. La biblioteca pública de la ciudad, en la avenida Broad St, lugar de su sede principal, empezó a entregar gratuitamente los anteojos desde las 8 de la mañana, la expectativa fue tal que una hora más tarde ya no habían disponibles.

Los voluntarios del movimiento Cosecha, Haydi Torres, Li Adorno, Jennifer García. Marlen Paredes, walkiris (Kiki) y sus dos hermanos menores, corrieron la voz de que se podían encontrar las gafas de protección en One Community One Family.

Hasta las tres de la tarde se ofrecieron 200 piezas, todas verificadas que cumplieran con la normativa ISO 12312-2 que son las únicas que garantizaban protección a los ojos, en el centro mencionado, informaron voluntarias.