El futuro de los «soñadores» queda en manos del Supremo

Laura Barros / EFEusa

El futuro de miles jóvenes indocumentados conocidos como «soñadores» quedó desde este martes en manos del Tribunal Supremo, que ahora deberá pronunciarse sobre el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por su sigla en inglés), al que se opone el gobierno del presidente Donald Trump.

Los nueve magistrados del Supremo, que durante cerca de 80 minutos escucharon los argumentos de las partes, tendrán hasta junio próximo para expresar su opinión sobre el amparo que protege a más de 660.000 «soñadores» de la deportación y al que el Gobierno de Trump pretende poner fin.

DACA fue anunciado el 15 de junio de 2012 por el presidente Barack Obama (2009-2017) y el 5 de septiembre de 2017, la Administración Trump anunció su terminación, medida fue frenada por cortes federales en California, Nueva York y Washington.

¿QUÉ DICEN LOS «SOÑADORES»

Theodore B. Olson, uno de los oradores a favor de DACA durante la audiencia de hoy, explicó a Efe que parte del alegato de quienes defienden este programa se basa en que «hay personas que deben protegerse, porque ellas son más vulnerables y llegaron al país sin violar la ley cuando ellos eran niños».

«El argumento que queríamos dar a los jueces es de que esta Administración si va a hacer una decisión grande tiene que explicar por qué hizo esta decisión», declaró, por su parte, a los periodistas Luis Cortés, abogado y beneficiario de DACA.

Relató que «una de las preguntas fuertes que los jueces le hicieron al Gobierno es ‘enséñenme dónde en la decisión de quitar este programa se consideraron todos los factores y las consecuencias que iban a haber de esto'», pero indicó que esas razones «no se pudieron explicar».

Para el fiscal general del estado de California, Xavier Becerra, los jueces «ven la importancia de este programa y lo difícil que es tratar de romperlo si no se hace bien».

«Un caso que llega a la Corte Suprema llega porque es difícil, pero creo que al final del día el programa va a ser sostenido», dijo a Efe.

La fiscal general de Nueva York, Letitia James, se declaró confiada de que los que apoyan DACA ganarán y aseguró a Efe que apoyan este amparo porque reconocen que EE.UU. «es un país de inmigrantes».

«En nuestra oficina tenemos 42.000 ‘soñadores’ y hay 700.000 y todo el país», señaló.

TRUMP: «ESTÁN LEJOS DE SER ANGELITOS»

Trump arrancó la jornada calentando el debate con un mensaje en su cuenta de Twitter en el que aseguraba que «muchas de las personas en DACA ya no son tan jóvenes y están lejos de ser ‘angelitos'».

Según Trump, «el presidente Obama dijo no tener derecho legal a firmar el decreto (que aprobó DACA), pero igualmente lo hizo».

«Si el Tribunal Supremo remedia esto anulándolo, habrá un trato con los demócratas para que (los amparados por DACA) se queden» en el país, añadió el presidente en su mensaje.

Durante la audiencia, el abogado del Ejecutivo, Noel J. Francisco, defendió ante los magistrados que DACA es ilegal y apuntó que, en el mejor de los casos, es «legalmente cuestionable».

Además, defendió que están haciendo cumplir la ley.

LOS MAGISTRADOS

La magistrada Ruth Bader Ginsburg criticó, al referirse a la exposición del Gobierno, que uno de los documentos citados por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés) está «infectado» con la idea de que DACA es «ilegal».

Su colega, la magistrada Sonia Sotomayor, pidió tener en cuenta las consecuencias de la decisión de acabar con DACA, al advertir que «no es acerca de la ley» sino de la elección de «destruir vidas».

Pero el presidente del tribunal, John Roberts, apuntó que no está en debate la deportación de los beneficiarios de DACA, al indicar que esa posibilidad ha sido descartada, y puntualizó que este plan se trata sobre «permisos de trabajo y otros beneficios».

UNA PRUEBA PARA EL PAÍS

Para el director de políticas del American Immigration Council, Jorge Loweree, esta audiencia «es un reflejo de los sacrificios y la determinación de cientos de miles de soñadores en EE.UU. y sus aliados que se han negado a quedarse cruzados de brazos y dejar que su Gobierno les niegue lo que todos queremos: una oportunidad justa de vivir nuestras vidas como mejor nos parezca».

«Este es un punto crítico para los beneficiarios de DACA, pero también para nuestro país. Aquí es cuando debemos decidir si planeamos honrar las promesas que hicimos a cientos de miles de personas con conciencia cívica, o si somos el tipo de país que le da la espalda a las personas que no quieren nada más que un trato justo», agregó el experto, en una declaración a Efe.