Latinos acusados de fraude
La Fiscalía Federal de Manhattan, en Nueva York, informó de las acusaciones contra seis dominicanos que robaron la identidad a puertorriqueños para luego reclamar la devolución de dinero de impuestos bajo esos nombres.
De acuerdo con la Fiscalía, los acusados estafaron en al menos cinco millones de dólares al Servicio de Rentas Internas.
José Ángel Quiles Torres, quien según las autoridades operaba el esquema de fraude desde su apartamento en El Bronx; Miguel Cáceres y Felipe Durán Martínez fueron arrestados y puestos a disposición judicial.
Ana Pimentel y Emil Mejía fueron acusados en ausencia, ya que no han sido localizados en este caso, que aún continúa bajo investigación.
Un sexto acusado, Juan Francisco Hernández, se declaró culpable en agosto pasado de su participación en el fraude y permanece en prisión mientras espera a conocer su sentencia el próximo 7 de diciembre.
Hernández, de Bayonne, Nueva Jersey, fue acusado de conspirar para robar y de robar fondos públicos y, de acuerdo con las autoridades, recibió más de dos millones de dólares.
Por su parte, Quiles Torres obtenía el nombre, fecha de nacimiento y el número de seguro social de ciudadanos puertorriqueños, información con la que reclamaba el dinero de impuestos al Gobierno, según las autoridades.
Esta persona enviaba las devoluciones de impuestos a direcciones de lugares que estaban bajo su control o de empleados del Servicio Postal, que fueron sobornados para identificar los cheques, que luego eran cobrados por otros individuos, entre ellos Cáceres, Durán Martínez, Pimentel y Mejía.
Quiles Torres fue acusado de conspirar para robar y de robar fondos públicos, robo de identidad y de conspirar para defraudar al Gobierno, delitos por los que enfrenta 32 años de cárcel.
Cáceres, Durán Martínez, Pimentel y Mejía, que también residen en El Bronx, fueron acusados de conspirar para robar, de robar fondos públicos y de robo de identidad y todos enfrentan un máximo de 17 años en prisión.
“Operaciones de estafa como ésta se han convertido en una epidemia, robando cientos de millones de dólares cada año de las cuentas del Servicio de Rentas Internas”, dijo Preet Bharara, fiscal federal de Manhattan.

