Inician etapa de preparativos para diálogo migratorio
La Casa Blanca y líderes demócratas y republicanos del Congreso de EEUU han iniciado la etapa de preparativos para un diálogo sobre una reforma migratoria integral a partir de enero próximo.
“Nosotros confiamos en que con el liderazgo del presidente Barack Obama, el Congreso podrá elaborar un proyecto de ley para la reforma migratoria. Ya hemos esperado mucho tiempo”, dijo Eliseo Medina, tesorero y secretario internacional del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU, en inglés).
“Creemos que el Congreso debe aprovechar el momento y escuchar la voz de los votantes latinos. Yo sí confío en que esta vez la reforma migratoria va en serio”, agregó Medina, quien participó en una reunión a puerta cerrada en la Casa Blanca para discutir el panorama actual de la reforma migratoria, aunque no dio detalles.
Horas antes, el legislador republicano por Florida, Mario Díaz-Balart, que presdide la llamada Conferencia Hispana, anunció que ha reiniciado el proceso de la reforma migratoria con la primera de varias reuniones con líderes de ambos partidos. “Durante años, ambos partidos han utilizado la inmigración para sembrar división, pero ha llegado el momento de encontrar una solución bipartidista a este tema tan crítico. Estoy comprometido en que se apruebe legislación para arreglar, de una vez por todas, nuestro sistema de inmigración,” afirmó Díaz-Balart.
Tras la derrota del candidato presidencial republicano, Mitt Romney, los republicanos han adoptado un tono más conciliatorio en el campo migratorio y el propio presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, ha reconocido la urgencia de dar respuesta al problema de la inmigración ilegal en el país.
Mientras tanto, los republicanos del Senado han empezado a elaborar el borrador de una alternativa al “Dream Act” que permita la legalización de buena parte de los estudiantes indocumentados que vinieron de menores a EEUU.
Fuentes legislativas confirmaron que esa propuesta en ciernes es similar a la que había propuesto el senador republicano por Florida, Marco Rubio.
La hoja de ruta para una reforma migratoria que apoya la Casa Blanca incluye el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, “series multas” para empresas que contratan y “toman ventaja” de los indocumentados, y una “vía” para la legalización de quienes no tienen antecedentes penales y cumplen con otros requisitos.
Esos requisitos incluirían estar al día con el pago de impuestos, aprender inglés, y el pago de una posible multa a cambio de que tengan una “vía” para regularizarse.
Al igual que un plan similar que fracasó por falta de apoyo bipartidista en años anteriores, la eventual reforma migratoria también preve la emisión de visas para el sector agrícola y las empresas que buscan empleados con altas destrezas laborales.



