A una hija le impidieron visitar a su padre en Delaney Hall antes de que él falleciera
Por Hannan Adely, NorthJersey.com
Ashley Lopez Cornejo, de 12 años, contó que durante seis semanas no pudo visitar a su padre en Delaney Hall, el centro de detención de inmigrantes de Newark donde estuvo recluido antes de su fallecimiento.
«Todos estábamos preocupados por él», afirmó Ashley. «Mientras estuvo detenido, perdió 30 libras. Tenía presión arterial alta. Tenía diabetes. Y se negaron a darle su medicación e ignoraron sus quejas».
Edwin Jovanny Lopez Cornejo fue arrestado por las autoridades de inmigración el 18 de junio cuando se dirigía al trabajo. Su familia dijo que se enteraron de su muerte el 1 de agosto, solo después de que el personal del Hospital Universitario en Newark llamó para pedirle a su madre que identificara sus restos.
«Voy a crecer sin un padre», dijo Ashley durante una conferencia de prensa de la familia el 4 de agosto. «Ni siquiera le dejaron verme una última vez antes de morir. Teníamos tantos planes, pero nunca los hicimos».
La experiencia de la familia está en el centro de una creciente lucha por la política de visitas en Delaney Hall que los defensores y las familias dicen que es demasiado restrictiva, punitiva y puede ser inconstitucional.
El 5 de agosto, la American Civil Liberties Union (Unión Estadounidense por las Libertades Civiles, ACLU por sus siglas en inglés) de Nueva Jersey escribió al Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) alegando que había impuesto reglas severas y aplicadas de manera inconsistente que han separado a los detenidos de sus familias. La ACLU está presionando al ICE para que amplíe las visitas y adopte reglas claras para el centro.
Tan solo un día después de que la ACLU enviara la carta, el Grupo GEO, la empresa privada que opera Delaney Hall, canceló abruptamente las visitas, incluso cuando familias y niños se presentaron para visitar a las detenidas en la unidad de mujeres, afirmaron dos defensores de los inmigrantes que trabajan como voluntarios fuera de Delaney Hall.
Los guardias les dijeron a los defensores, que trabajan como voluntarios en una carpa de ayuda, que las visitas se cancelaron debido a una protesta, pero solo había un puñado de manifestantes en el lugar, relataron.
Las reglas se endurecieron después de las protestas
Bajo el sistema actual, los visitantes deben ser aprobados con anticipación y los detenidos deben presentar un formulario por cada persona que quieran agregar a su lista de visitas.
Solo se permite la visita de familiares directos, lo que excluye a otros parientes, tutores legales y amigos cercanos que pueden ser parte de la red de apoyo de una persona, según la ACLU.
«Esto perjudica particularmente a los detenidos cuyas familias directas viven lejos, en el extranjero o son indocumentados y temen la aplicación de las leyes de inmigración», resalta la carta.

Edwin Giovanni Lopez Cornejo
Cortesía de la familia Lopez Cornejo
La tía y la hija de López Cornejo no estaban en la lista de visitantes aprobados, según su familia.
ICE y el Grupo GEO han aplicado reglas y estándares de manera «arbitraria», alegó la ACLU. ICE no respondió a una solicitud de comentarios.
«En numerosas ocasiones, los detenidos han confirmado que agregaron seres queridos elegibles a su lista de visitantes, pero cuando los familiares llegaron, los oficiales afirmaron que no estaban en la lista y los rechazaron», escribió la ACLU. «Estos familiares incluían cónyuges e hijos previamente confirmados que habían viajado durante horas».
Los visitantes a quienes se les negó la entrada el 6 de agosto incluían a una mujer que visitaba a su hija con el bebé de su hija, relataron los defensores. Estaba «muy molesta» y dijo que tendría que regresar el sábado. Cada unidad tiene dos opciones de visita por semana: media hora en un día de semana y una hora el fin de semana.
«Las horas se redujeron significativamente a partir de junio», indicó Kathy O’Leary, coordinadora de Pax Cristi New Jersey, diciendo que las horas se habían reducido a la mitad.
Anteriormente, dijo, cualquiera podía visitar. «Solía ir a visitar a personas que habían sido trasladadas de todo el país y ahora no puedo recibir visitas en absoluto», comentó.
¿Seguridad o castigo?
Las restricciones se describieron como medidas de seguridad después de que estallaran protestas afuera de Delaney Hall a finales de mayo. Las visitas familiares se suspendieron temporalmente después de enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas del orden, y los funcionarios señalaron que las visitas se reanudarían una vez que el área estuviera segura.
Pero las familias y los defensores dicen que las restricciones continuaron después de las protestas. También alegan que las reglas se intensificaron en represalia por una huelga de hambre y trabajo liderada por los detenidos que comenzó a mediados de mayo.
La huelga se organizó para protestar por la supuesta negligencia médica, la mala alimentación y las condiciones inseguras y para exigir la liberación de los detenidos, especialmente los ancianos y los enfermos. ICE y el Grupo GEO han refutado las acusaciones de malas condiciones en Delaney Hall, diciendo que la instalación cumple con los estándares de salud y seguridad establecidos.
Según la ACLU, a los familiares que han criticado públicamente las condiciones en la instalación o la aplicación de la ley por parte de ICE se les ha prohibido las visitas. Estas normativas violan los derechos constitucionales, incluida la Primera Enmienda, y contradicen los propios estándares del gobierno, alegó la ACLU.
ACLU exige cambios
La carta insta a ICE a crear políticas de visitas por escrito, permitir el acceso apropiado a los familiares y partidarios y capacitar a los empleados de GEO Group para que apliquen las reglas de manera consistente.
Para Ashley, las consecuencias fueron personales.
Su padre murió antes de que pudieran llevar a cabo los planes que habían hecho juntos, y antes de que a ella se le permitiera despedirse.
«Las familias y los seres queridos de las personas detenidas en Delaney Hall han denunciado prácticas de visitas punitivas que son más restrictivas que las de las prisiones de Nueva Jersey», afirmó Molly Linhorst, abogada de la ACLU de Nueva Jersey. «Debería ser fácil para ICE asegurarse de que GEO Group implemente de manera consistente una política de visitas justa y legal para las personas bajo su custodia», concluyó Linhorst.
Esta traducción fue proporcionada por Reporte Hispano en asociación con el Centro de Medios Cooperativos de la Universidad Estatal de Montclair, y cuenta con el apoyo financiero del Consorcio de Información Cívica de NJ. La historia fue escrita originalmente en inglés por NorthJersey.com y se vuelve a publicar en virtud de un acuerdo especial para compartir contenido a través del Servicio de noticias de traducción al español de NJ News Commons.
This translation was provided by Reporte Hispano, in partnership with Montclair State University’s Center for Cooperative Media and is supported financially by the NJ Civic Information Consortium. The story was originally written in English by NorthJersey.com and is republished under a special content-sharing agreement through NJ News Commons’ Spanish Translation News Service.



Advertising Services