Trabajadoras domésticas exigen respeto y mejoras laborales
Respecto a su dignidad y el fin de las practicas laborales abusivas fue la consigna proclamada por un grupo de trabajadoras domésticas hispanas que marcharon en Lakewood, durante el Día Internacional de las Trabajadoras Domésticas.
Con apoyo de la organización sindical New Labor, un numeroso grupo de hispanas marchó por las calles de esta ciudad en el condado de Ocean, con el objetivo de informar sobre las irregularidades laborales que enfrentan cada día y la necesidad de frenar esta situación.
María Almanza, quien durante muchos años ha trabajado limpiando casas en Lakewood, afirma que muchas trabajadoras domésticas en esta ciudad son obligadas a limpiar de rodilla los pisos de las casas. Esto se debe a que los principales empleadores en esta ciudad son familias “judías ortodoxas” quienes dicen que su tradición señala que los pisos deben ser limpiados de rodilla.
“Muchas mujeres por miedo a perder el trabajo aceptan limpiar de esta manera tan humillante. Esto debe parar. No podemos seguir aceptando este tipo de trato”, señala la hispana, quien ayudó en la organización de la marcha.
Almada señala que a las trabajadoras domésticas, quienes son contratadas inicialmente para limpiar las viviendas, en el trabajo las obligan también hacer otras tareas como cuidar niños, lavar carros, planchar y doblar ropa, corta césped, entre otras cosas, sin reconocerles pago extra.
Estas trabajadoras, en su gran mayoría inmigrantes de México, no ganan más de 10 dólares la hora y muchas veces no les pagan la totalidad del dinero correspondiente por su trabajo.
Silvia Martínez, una de las trabajadoras que participó en la marcha, afirma que otros de los grandes abusos son las “intermediarias”, mujeres judías que ofrecen encontrar casas para limpiar a cambio de un pago de entre 200 o 300 dólares.
“Efectivamente te encuentran otras casas para limpiar, pero luego de una semana o dos limpiando estas nuevas casas te dicen que ya no les gusta tu trabajo y no te siguen contratando. Entonces viene la intermediaria con su agencia de trabajo ‘fantasma’ a querer que le vuelvas a pagar para buscarte otras casas… eso es un negocio que tienen entre ellas a costa de nuestro trabajo”, relata Martínez.
Martínez también señala que muchas trabajadoras domésticas, como en su caso, han sido acosadas sexualmente por los adolescentes de las casas, y cuando ellas se quejan con los padres de los jóvenes, inmediatamente son echadas del trabajo.
Por su parte, Martha Lucia, quien durante seis años estuvo limpiando pisos de rodilla, señala que muy pocos patrones les ofrecen guantes y mascaras para protegerse de los líquidos que utilizan para limpiar, los cuales les produce quemadas en las manos, manchas en la piel, “y quien sabe si a futuro hasta una enfermedad grave”.
Como si fuera poco, a las trabajadoras no les dan hora de almuerzo ni les permiten llevar su propia comida, ya que los almuerzos de las trabajadoras no cumplen con la estricta tradición Kosher de los judíos ortodoxos.
Además, son maltratadas verbalmente y acosadas para que cumplan con una gran cantidad de trabajo en un tiempo mínimo.
“No somos máquinas. Somos mujeres y merecemos respeto”, afirma Martínez.
Louis Kimmel, director de operaciones y Membresía de New Labor, señaló que el apoyo de la organización a la marcha de las trabajadoras domésticas tiene como objetivo dar a conocer las pésimas condiciones laborales y los abusos que enfrentar estas trabajadoras en todo el Estado.
Kimmel señaló que se eligió Lakewood por considerar que es uno de los lugares en donde los abusos son más remarcados.
El sindicalista afirma que en las oficinas de la organización les han llegado casos de mujeres que han sido acusadas de haber robado mientras limpiaba, para no pagarle el salario. Incluso, afirma que hubo un caso en el cual una trabajadora doméstica fue requisada y obligada a desvestirse para verificar si tenía un dinero que alegaban se había robado.
“Es necesario parar estos abusos, muchas mujeres por no poseer documentos legales y por miedo a perder el trabajo no denuncian estas cosas a las autoridades, es necesario unirse para detener esta situación”, concluyó Kimmel.


