Mueven cielo y tierra para evitar deportación
La batalla contra el reloj para evitar la deportación del mexicano Eugenio González Espinoza cuenta sus últimos minutos, luego que se aplazara la sesión judicial que, finalmente, decidirá éste lunes 17 de setiembre su destino.
Pero dos nuevos ingredientes ha puesto el abogado defensor en la mesa del juez de inmigración: un pedido de asilo político, basado en que tres familiares de Espinoza, todos ellos militantes del Partido de la Revolución Democrática (PRD) fueron asesinados en Oaxaca, y existe el temor de que su regreso a México conllevará represalias contra su integridad física.
El otro es un pedido de cancelación de la deportación, basado en que el detenido no es un peligro para la seguridad nacional y tampoco tiene un record criminal.
Sin embargo los activistas que apoyan la liberación de Eugenio Gonzáles tienen puestas todas sus esperanzas en la carta solicitando perdón para el inmigrante que le dirigieron más de 20 sacerdotes de distintas tendencias religiosas al oficial de inmigración Mark Vogler, de US Inmigration & Customs Enforcermentl(ICE) Newark Fiel Office, en cuyas manos se encuentra la posibilidad de modificar la orden de deportación.
Según Carlos Rojas, representante de PICO-NJ, el referido funcionario puede ejercer su poder discrecional, mismo que ha sido invocado públicamente por el Presidente Barack Obama alentando a las oficinas de ICE para que no se deporten a inmigrantes que no tengan antecedentes críminales, tal como lo ha hecho en dos casos.
“Esa facultad discrecional ha permitido que los inmigrantes Catalino Guerrero y Juan Reyes, también presos y en trámite de deportación, hayan sido liberados en los últimos dos meses, y también puede ejercerse en favor de Eugenio Gonzáles,” insistió Rojas.
Precisamente uno de los activistas que participa en las jornadas de la red PICO-NJ es Juan Reyes, quien libró de ser deportado a fines de agosto gracias a la revisión de su caso y la buena voluntad del oficial de inmigración que no encontró manchas en su expediente.
“Nosotros venimos a éste país a trabajar, a buscar el Sueño Americano, para darle una mejor calidad de vida a nuestras familias, lejos estamos del mundo del delito, si es que hay quienes delinquen son unos pocos la mayoría nos rompemos la espalda trabajando para llevar el pan a la mesa,” anotó.
Por el momento los activistas han iniciado una campaña de presión, vía llamadas telefónicas a las oficinas de ICE en Washington, para solicitar facultades discrecionales que permitan detener la deportación del hispano.
En las últimas semanas el detenido fue trasladado desde una cárcel de inmigración en Newark, donde muchos de los presos tienen record criminal, a un centro de detención, el Delaney Hall Detention Facility en la ciudad de Elizabeth, alentando sus esperanzas de liberación.
Entretanto, Emperatriz Pérez, madre del inmigrante detenido, está moviendo cielo y tierra para reunir recursos y apoyo entre familiares, amigos y compatriotas, con vistas a lograr una rápida resolución al caso de su hijo.


