Denuncian «mentiras de ICE» tras muerte de salvadoreño detenido en Delaney Hall, en Newark
Un grupo de activistas denunciaron las «mentiras de ICE», el Servicio de Inmigración y Aduanas de EE.UU., sobre las condiciones en los centros de detención de inmigrantes tras la muerte del salvadoreño Edwin López Cornejo el pasado sábado tras una emergencia médica en Delaney Hall, en Newark (Nueva Jersey).
La organización Cosecha Nueva Jersey convocó una protesta en una iglesia de Highland Park y una de sus líderes, Jenny Garcia, pidió a los medios «no regurgitar las mentiras de ICE». García aseguró que la agencia «va a negar que privara a Edwin de medicación» y afirmó que los abogados de otros detenidos han constatado una falta de atención médica adecuada.
Edwin López Cornejo, un inmigrante latino que llevaba veinte años en Estados Unidos, falleció tras más de un mes ingresado en un centro de detención del ICE, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, en el estado de Nueva Jersey, según confirmó su madre.
María Cornejo, madre de la víctima, aseguró en una entrevista que la última vez que habló con su hijo, el viernes, le explicó que se encontraba mal.
«Me dijo que se le había dormido una parte de la cara y de la mano derecha», declaró la madre en el vídeo publicado en el portal de Facebook de Cosecha New Jersey, un portal que trabaja para proteger a los inmigrantes.
López Cornejo fue trasladado desde Delaney Hall, el centro en el que estaba ingresado, a un hospital cercano, que fue quien avisó a la madre, porque según dijo, su número de teléfono estaba registrado en el expediente médico de su hijo.
La víctima, explicó su madre, tomaba medicina para la diabetes y para la tensión y convulsiones. Sin embargo, Cornejo cree que el centro no estaba siguiendo con el tratamiento.
Por esta razón, acusó a la instalación de haber cometido «una negligencia» que habría provocado el fallecimiento de su hijo.
Desde el hospital le explicaron que su hijo «había llegado sin vida» y que «su corazón ya se había parado».
«Por eso digo que (su muerte) fue en el centro de detención, porque cuando le llevaron al hospital su corazón ya no palpitaba».
López Cornejo llegó a Estados Unidos hace veinte años, vivió en dos lugares del país y tenía una hija.
«Era un buen padre», aseguró entre lágrimas su madre.

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), del que depende ICE, confirmó la muerte, ocurrida el 1 de agosto, tras una «emergencia médica», de López Cornejo, natural de El Salvador y de 41 años, al que ICE detuvo el pasado 18 de junio bajo la acusación de haber entrado ilegalmente al país en algún momento tras ser previamente deportado en 2006.
«Cuando López Cornejo tuvo una emergencia médica estando en custodia de ICE, el personal de GEO del centro y el personal médico respondieron inmediatamente y llamaron al 911 para que vinieran los servicios médicos de emergencia. La causa oficial de la muerte está pendiente de determinar con un mayor examen médico», indica una nota.
María Cornejo junto a otros familiares rotos de dolor, pidió en la protesta justicia para Cornejo y para su nieta, que ha quedado huérfana y denunció la muerte por «negligencia médica». Aseguró que tiene una grabación del hospital en la que, afirmó, se confirma que su hijo llegó sin vida, y que antes «necesitó atención médica y no se la dieron».
En el acto participaron familiares de otros detenidos en Delaney Hall, como Maribel Encalada, hija de un hombre que sufre tensión alta y una infección en un diente, «y lleva sin ser tratado todo este tiempo».
La gobernadora Sherrill denuncia obstáculos
La gobernadora del estado, la demócrata Mikie Sherrill, dijo en X que su administración está trabajando con varios congresistas «para recabar todos los datos en torno a esta muerte», pero denunció que sigue afrontando obstáculos para hacer una inspección completa de las condiciones de salud en las instalaciones.
«Todo esfuerzo para bloquear la supervisión genera preguntas serias sobre lo que está pasando dentro de Delaney Hall y qué están intentando ocultar los que operan el centro», agregó Sherrill, en referencia a la empresa privada GEO, que tiene un contrato multimillonario con ICE para gestionar las instalaciones ubicadas en Newark.
Tras conocerse la muerte de Cornejo, ha habido protestas en las cercanías de Delaney Hall, la más reciente en la que los participantes ataron lazos negros en la valla que rodea el centro, dejaron flores y mensajes en un altar y portaron carteles que reclamaban justicia y que Sherrill «haga lo correcto y cierre» las instalaciones.
El DHS contradijo la versión de la madre de Cornejo al asegurar que «mientras estuvo en custodia, López Cornejo recibió atención médica adecuada y fue visto por profesionales médicos», y agregó que los detenidos por ICE reciben esos cuidados desde que llegan a los centros, pese a las denuncias de lo contrario y numerosas muertes derivadas de emergencias médicas.
En 2026, se han registrado más de 20 muertes de personas en custodia del ICE. El mes pasado, la agencia federal cambió su normativa interna para no tener que informar de los fallecimientos de personas que hayan sido recientemente liberados de su custodia.



Advertising Services