Eduardo Lalo, ganador del Rómulo Gallegos
El escritor puertorriqueño Eduardo Lalo, galardonado con el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos por “Simone”, es un autor íntimamente ligado a San Juan, ciudad que retrata con detalle en sus nueve libros publicados.
Nacido en La Habana hace 53 años, se traslada con solo dos a Puerto Rico, la tierra con la que tanto se identifica y donde ha desarrollado su carrera de escritor y docente en Humanidades y Literatura Comparada en la Universidad de Puerto Rico.
El escritor agradeció al jurado del Rómulo Gallegos por fijarse en un autor de un “país invisible”, como define a Puerto Rico, isla de la que tiene una visión critica por su condición política de territorio estadounidense y, bajo su punto de vista, colonial.
Atribuye valentía al jurado del Rómulo Gallegos por elegir “Simone”, libro publicado por la editorial bonaerense Corregidor que ahora le lanza a la fama sin, asegura, quererlo.
Profesor desde hace décadas en el emblemático campus de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico, el autor reconoce que no es un escritor mediático, en parte, por vivir en una periferia geográfica que conduce a la “invisibilidad”, un término con el que define el aislamiento al que se ve sometido su isla y todo el Caribe.
Padre de tres hijos, se lanzó a la aventura literaria en 1986 con el título “En el Burger King de la Calle San Francisco”, debut de una carrera no especialmente prolífica que incluye nueve títulos hasta hoy.
De padre cubano con orígenes en la región española de Asturias, estudia literatura en Nueva York y la prestigiosa Sorbona de París antes de instalarse de forma definitiva en San Juan, la ciudad que ha marcado su carrera literaria.
Tras su debut, publica “Libro de textos” y “Ciudades e Islas”, dos trabajos de transición hasta “La Inutilidad”, novela que recorre la aventura de un estudiante caribeño en un París soñado que termina por volver a un San Juan demasiado real.
Lalo ha combinado durante su carrera libros más literarios con otros con una faceta más artística que recogen fotos, los títulos “donde”, “Los pies de San Juan” y “El deseo del lápiz”. Además, ha dirigido grabaciones cinematográficas y ha dado a conocer su trabajo en varias exposiciones de foto y vídeo.
Dijo tras conocerse premiado que no esperaba el galardón y que el revuelo mediático durará poco antes de que vuelva a su cotidianeidad de docente y padre de familia, en San Juan.
Esa ciudad caribeña es en la que transcurre “Simone”, una historia de amor y de corte detectivesco en que cuenta se recrea una historia de “seres que se buscan”.
“Simone” es también una reflexión de San Juan que tan presente está en su obra, hasta hoy para el gran público “invisible” como le gusta decir es su Puerto Rico y todo el Caribe, espacios alejados de la atención de los medios internacionales por su condición de periferia.
Lalo, después del premio, ha dejado saber que además de la literatura mantendrá su actividad fotográfica, un área creativa que no es nueva para este autor que ha realizado hasta el momento 12 exposiciones de sus trabajos detrás de la cámara.


